Adiós, se dijeron adiós; el tiempo es exacto, pero su amor no. Y hoy se encuentran en todo, el aire les quema; nosotros miramos de afuera. Sol, te pedimos a vos, que cures la herida que tiene su amor. Es señal distante, que agita las noches cansadas de invierno; dónde estará nuestro camino, cuándo el tiempo atrapó al destino. ¿Cómo?… si tus besos, son mi vino. Dejálo ir, que no se detenga. Saber es escuchar; palabras a tiempo que no se dicen.