16 junio 2009

Lo peor del amor es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le quedan dos puntos suspensivos.

No me llames.
No me busques.
No me escribas.
No me pienses.
No intentes contactarme.
No vuelvas a meterte en mis pensamientos.
No invadas mis oídos con la música que escuchamos juntos alguna vez.
No me dediques una canción.
No me digas que me querés.
No me beses.
No me quieras querer.
No me des una explicación.
No me esperes.
No me invites a salir.
No me compres flores.
No me escribas un mail.
No me regales un chocolate.
No me sorprendas.
No me hagas sonreír ni llorar.
No hagas nada más, que mi corazón ya está listo para olvidarte.