Creiste que era pasajero, te hiciste fuerte y jugaste a quien aguanta más. Si igual sufriste, igual lloraste; buscándole algo que no encontraste, te perdiste lo que tenías aca. Y ella va buscando, tu olor en otra almohada y su pelo se te confunde en otra cara. Y se van desesperando, como no sentirse extraños al no dejar más el alma en una cama. Igual te vas con otra sonrisa y de a poco un nuevo perfume te la hace olvidar. Y ves que ella brilla por su ausencia, y sabes que de las ausencias ya no te enamoras... Y aunque te pegue el frío, frenas antes de encontrarla. Aunque un recuerdo te haga pensarla una mañana confias más en el destino, que hoy separo los caminos y ya te tiene preparada otra jugada..