Dos corazones dolidos, una vida sin sentido, y un triste silencio que crece; esta golpeando la puerta. Juro que nunca jamás quise lastimarte; siempre que trato de estar no estoy en ninguna parte. Ocho primaveras en vano, todo es diferente. Hay que escribir con la pluma entre dientes, cuchillo en la mano. Y quiero enloquecerme de amor, como esa noche que te vi y no dude en acostarme con vos, mi amor. Puedo gritarle a la luna que como vos no hay ninguna y si alguna noche te veo, veras lo malo y lo bueno. Dicen que el pasado, pisado: yo no me atrevo a pisarlo por que las espinas me duelen