01 abril 2009




No sé cuantas cosas se pueden encontrar
en el ojo izquierdo de una persona,
pero sé que en tus labios
yo pude encontrar amor sin fin,
y me hizo enloquecer.
No sé cuantas rosas te habrán regalado ya,
pero tengo todavía la esperanza de saber,
que de todas esas rosas que te dieron ninguna fue de papel.
Y te condena mi celoso corazón
cuando le contás tu historia,
nunca conocio la gloria en cuestiones del amor.
Y sé que nunca se me va a olvidar tu voz aunque pierda la memoria,
con acercarse a la victoria se conforma un perdedor.
Y te tendré que dejar escapar,
sé que lo voy a lamentar,
pero te digo, amor, hay que saber cuando parar.